¿Qué hacer cuando el compresor de la nevera no arranca?

El compresor es una de las partes fundamentales de una nevera, ya que se encarga de mantener el ciclo de enfriamiento en funcionamiento. Sin embargo, es posible que en algún momento nos encontremos con la situación de que el compresor de nuestra nevera no arranque. En este artículo exploraremos las posibles causas de este problema y cómo solucionarlo.

Revisar el suministro eléctrico

Antes de buscar soluciones más complicadas, es importante verificar que el suministro eléctrico esté funcionando correctamente. Para ello, debemos asegurarnos de que el enchufe esté bien conectado y que no haya habido un corte de luz en la casa. Además, es recomendable probar otros electrodomésticos en el mismo enchufe para descartar problemas con la toma de corriente.

Comprobar el termostato

El termostato es el encargado de controlar la temperatura interna de la nevera. Si está defectuoso, es posible que esté impidiendo el arranque del compresor. Para comprobarlo, podemos girar el mando del termostato a diferentes temperaturas y escuchar si se produce algún sonido proveniente del compresor. Si no escuchamos nada, es probable que el termostato sea el culpable.

Revisar la bobina del relé de arranque

El relé de arranque es el responsable de dar el impulso inicial al compresor para que este arranque. Si el relé de arranque está defectuoso, es posible que el compresor no reciba la señal necesaria para iniciar su funcionamiento. Para comprobarlo, podemos hacer uso de un multímetro y medir la resistencia de la bobina del relé. Si la lectura es nula, es necesario reemplazar el relé.

Verificar el capacitor

El capacitor es otro componente que puede causar problemas en el arranque del compresor. Su función principal es proporcionar el impulso de energía necesario para que el compresor arranque correctamente. Si el capacitor está defectuoso, puede que el compresor no reciba suficiente energía y, por lo tanto, no arranque. Para verificarlo, es necesario utilizar un multímetro y medir la capacitancia del capacitor. Si la lectura es diferente a la especificada por el fabricante, es necesario reemplazarlo.

Comprobar el relé térmico

El relé térmico es un dispositivo de protección que se encuentra en el compresor y se encarga de detectar y prevenir el sobrecalentamiento. Si el compresor se calienta demasiado, el relé térmico se desconecta, impidiendo que el compresor arranque. Para comprobarlo, debemos dejar reposar el compresor durante un tiempo y luego intentar su arranque. Si el compresor arranca sin problemas, es posible que sea necesario reemplazar el relé térmico.

Limpiar las bobinas del condensador

Las bobinas del condensador son las encargadas de disipar el calor generado por el compresor. Si las bobinas están sucias o obstruidas, el compresor puede sobrecalentarse e inhibir su arranque. Para solucionar este problema, es recomendable limpiar las bobinas del condensador utilizando un cepillo suave y aspiradora. También se puede hacer uso de un limpiador especial para eliminar la suciedad acumulada.

Comprobar el motor del compresor

Si todas las soluciones anteriores no han funcionado, es posible que el problema esté en el motor del compresor. Si el motor está defectuoso, puede que no tenga la suficiente potencia para arrancar. En este caso, es necesario reemplazar el motor del compresor, lo cual puede requerir de la ayuda de un profesional.

Datos finales

En conclusión, si el compresor de tu nevera no arranca, es importante revisar el suministro eléctrico, comprobar el termostato, el relé de arranque, el capacitor, el relé térmico, limpiar las bobinas del condensador y verificar el motor del compresor. Si ninguna de estas soluciones funciona, es recomendable buscar la ayuda de un técnico especializado.

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